Repensando la Descriminilización

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Desde hace unas semanas, Uruguay se ha convertido en el blanco del debate internacional en materia de drogas, el mandatario de dicho país, José Mujica, viene promoviendo un proyecto de ley que busca arrebatar al narcotráfico un mercado que mueve entre 30 y 40 millones de dólares anuales, así se busca no solo ofrecer la venta de cannabis a la poblaciòn de manera regulada, sino también, generar un monopolio estatal, es decir que el Estado asumirá el control y la regulación de la importación, producción, adquisición, comercialización y distribución de marihuana creando una industria hasta el momento inexistente, convirtiéndose en el primer país de América Latina que busca normalizar el consumo del cannabis.

Esta polémica decisión nos regresa a un debate que viene dándose a través de los años en Latinoamérica y que hasta ahora no ha tenido un desenlace definitivo, para esto vale recordar el modelo llevado hasta ahora, y los pocos avances que se han dado en la estrategia llamada “Guerra Contra El Flagelo de las Drogas” lanzada por el ex presidente estadounidense Richard Nixon en 1974.

Según la teoría de los anti legalización, sería la oferta y no la demanda el verdadero problema, esta estrategia en más de 30 años de lucha contra las drogas, no ha dado muchos frutos, esta se ha ido dando hasta ahora en tres etapas, en primer lugar prohibir el consumo penalizando y aplicando la ley a consumidores y micro-comercializadores, en segundo lugar erradicar cultivos de coca, amapola o marihuana fumigando, con métodos manuales como condición previa para promover el desarrollo alternativo,y por último usar las fuerzas del estado, tanto policiales como militares para incautar drogas, apresar narcotraficantes y combatir el narcoterrorismo.

Es en esta búsqueda de nuevos enfoques y alternativas se celebró el 24 de agosto pasado el “1er Encuentro sobre Reducción de Daños en Perú”, organizado por el Centro de Investigación de Drogas y Derechos Humanos (CIDDH) en este foro se genera un debate abierto sobre la situación de las políticas públicas en materia de drogas, la criminalización, el uso y abuso y las formas de salud y tratamiento.

En el encuentro participaron representantes de todas las disciplinas y diferentes organizaciones civiles y públicas, y se trató el tema desde varios aspectos, temas de salud, derechos humanos, psicológicos, entre otros, y se concluyó en el aspecto negativo que conlleva la criminalización de los usuarios de algún tipo de estupefaciente, así la especialista uruguaya, Esperanza Hernández, de la Junta Nacional de Drogas explicó el caso del hermano país y su experiencia en este campo.

Al estatizar el consumo de drogas suaves se generaría un cambio radical en la política antidrogas internacional, los consumidores de cannabis, siendo la droga ilegal más consumida, producida y consumido en el 90% de países, y contando con la sorprendente cantidad de 224 millones de usuarios,estos deberían ser regulados y controlados, con un sistema de registro donde se sabrá cuántos consumen y en qué cantidad, de esta forma los usuarios crónicos podrán someterse a un programa de desintoxicación.

En declaraciones dadas por José Mujica a CNN, el mandatario expresó “El problema es el narcotráfico, no la marihuana. No queremos alentar al vicio, pero no queremos que el mercado de drogas blandas sirva de entrada para el de drogas duras ,con la legalización no descubrí nada: les vamos arruinar el mercado”.

Así se reitera la lucha política anticriminal, siempre destinada a luchar contra los grandes carteles del narcotráfico, y obedeciendo los diferentes estudios internacionales de tomar medidas no sólo penales y coercitivas, sino usar medidas alternativas, como el tratamiento, cuidado, educación, cuidado posterior y rehabilitación social, es así como Yuri Fedotov, Director Ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas Contra La Droga y el Delito (ONUDD), expresó “Las drogas ilícitas alimentan la delincuencia y la inseguridad al tiempo que socavan los derechos humanos y plantean riesgos para la salud pública”, así también mencionó: “La heroína, la cocaína y otras drogas siguen matando a unas 200.000 personas año, destruyen familias y causan sufrimiento a otros miles de personas, crean inseguridad y contribuyen a la propagación del VIH”

Siguiendo con la iniciativa uruguaya, que forma parte del paquete de acciones contra el narcotráfico, El objetivo del polémico proyecto de ley es separar el mercado de las drogas legales de las ilegales y permitir concentrar los recursos hacia las drogas con efectos más nocivos, como la pasta básica, cocaína y heroína entre otros, esto no significa promover el consumo, al contrario, se necesitan campañas de sensibilización de todo tipo para evitar el mayor consumo de drogas, sobre todo en los sectores más sensibles, entre ellos los niños.

Algunos representantes del INPE asistentes al encuentro acotaron extraoficialmente que cuando el penal se encuentra más tranquilo es cuando se sabe que los reclusos están consumiendo, esto genera una doble reacción, por una parte es mucho más fácil tener reclusos dóciles y tranquilos, pero a la vez estos reclusos son los más vulnerables a la injusticia y vulneración de sus derechos en calidad de enfermos, este tema proponen, debe pasar del penal y judicial, al de neurociencia y salubridad.

Por otro lado, se aliviaría de gran manera el sistema judicial que tiene gran ineficiencia según la opinión pública y se resolvería en parte el problema del hacinamiento en los penales, ya que en el Perú existen más de 50,000 internos en los centros de reclusión, de los cuales el 23% son por delitos de tráfico ilícito de drogas, la gran mayoría pertenecientes a los eslabones más vulnerables de la cadena: micro comercializadores, transportistas, burrieres, ya que los las integrantes de grandes mafias, debido a sus conexiones internacionales, la cantidad de dinero que manejan y la capacidad organizativa con la que operan hace que muy rara vez llegan a ser procesados

Aunque la despenalización del cultivo, y el monopolio estatal de cannabis, no contrapone ningún tratado internacional, existe una legislación al respecto como en España, Holanda y otros países europeos, estos ya han ido modernizando sus estrategias respecto al tema, aunque en América Latina la propuesta aún ha tenido una tímida respuesta, pese a la necesidad de encontrar nuevas alternativas frente a la problemática, esto se debate como un tema primordial en los países donde el narcotráfico tiene más acogida, entre ellos México y Colombia, así el procurador general de Colombia Alejandro Ordoñez, propone la creación de un referendo para que sea la población misma la que tenga una decisión definitiva en este tema, también en Chile y Argentina varios parlamentarios presentaron proyectos de ley referidos al tema.

Perú al parecer aún tiene un debate sobre esto, según declaraciones dadas por nuestro premio nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, “..La criminalidad asociada al narcotráfico ha formado “cárteles” enormemente poderosos, incluso llegando a escalar en todos los ámbitos, a nivel político, policial y militar., así también señaló “La pura represión no resuelve el problema. Se gastan billones y billones de dólares en la represión y no ha hecho que disminuya la producción o la comercialización, sólo ha servido para encarecer el precio de la droga”

Esta temática se podría comparar a la “Ley Seca” que impuso Estados Unidos entre 1920 y 1932, y que sólo desembocó en un refuerzo del mercado negro de alcohol y fortalecimiento de bandas de gangsters, entre ellas las del conocido Al Capone, así la población entendió que el remedio había sido peor que la enfermedad, el consumo de alcohol no disminuyó, solo paso a la clandestinidad controlada por mafias organizadas, en vez de resolver el problema de la delincuencia, había contribuido  a elevar la criminalidad a  niveles nunca antes visto en EE.UU.

Así una de los principales argumentos señalados por los activistas a favor de la legalización, es el tema de salud, y los usos terapéuticos que se podrían aprovechar, tales como disminuir los efectos de la quimioterapia, estimular apetito de pacientes con sida,e incluso en tratamientos psicológicos reemplazando a productos farmacéuticos más nocivos.

De la misma manera los argumentos presentados por los reacios a este cambio de política, principalmente es el aumento de violencia que generaría, la poca protección que tendrían los niños en una sociedad donde existe un alto porcentaje de familias disfuncionales, y una bajo nivel de educación.

En el panorama político actual todavía estamos lejos de encontrar medidas afines a nuestra realidad, el actual Gobierno ha presentado su rechazo ante tales medidas como se evidenció en la Conferencia Internacional Antidrogas, donde participaron delegaciones de 70 países, y donde no se debatió el tema de la despenalización, esto se consideraría inviable en Perú, al ser considerado el primer productor de cocaína en el mundo, el bajo precio de la droga y su gran producción,  aunque algunos políticos ya han expresado su aprobación, como en el caso del ex candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski, o el criticado ex alcalde de Surquillo Gustavo Sierra.

Así en un artículo hecho por el Dr.Ricardo Soberón en su blog, el ex jefe de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas, y hoy representante del CIDDH, explica cómo es que “En el caso peruano, aún no tenemos una Estrategia Nacional de Control de Drogas, se ha perdido bastante tiempo en el ciclo de formulación, negociación, y formalización de los proyectos de DEVIDA con las distintas contrapartes dentro del país” así también se muestra optimista y opina que sólo el hecho que se haya planteado el tema ya es algo positivo. “Es la primera vez que en las Américas se está hablando de estudiar las alternativas a las políticas de drogas, si esa no es una ventana de oportunidades, entonces no creo que haya otra oportunidad de cambio desde ese escenario”.

De esta manera el Gobierno tiene bastantes responsabilidades en esta lucha integral contra las drogas, existen diversas medidas que podrían ser abordadas, pero el tema no solo debe quedar en manos de autoridades políticas, sino de la sociedad en sí, por eso se debe promover todo tipo de debate, foro y encuentro internacional que trate el tema de lucha contra drogas y delincuencia, así el debate queda abierto a la espera de nuevas estrategias y modalidades de acción ante este creciente mal.

Fernando Zapata Obando

Las Mejores Recetas con Marihuana – Elisabet Riera

Un pequeño recetario destinado a las personas interesadas en el arte culinario de la cannabis, con una buena introducción a la planta, redactado con mucha simpatía, también para no fumadores e interesado en la cannabis medicinal.

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