El Arte de Salvar Vidas con los dedos

Lima es una urbe donde confluyen casi toda la variedad de culturas del Perú, como dijo el cuentista José María Arguedas, Lima es, “una capital de todas las sangres” , así ante la falta de efectividad de la medicina occidental, el exceso de burocracia en las instituciones, la sobrecarga del sistema de salud y el descontento de los pacientes en general, nuestra ciudad se ha convertido en la capital de la medicina tradicional

Este tipo de medicina data desde hace 2000 años, en comparación a la medicina científica occidental que tan solo cuenta con un par de centurias, para los hijos de la inmigración limeña, tal vez sea la única forma de medicina conocida en sus poblados de origen, donde el estado aún hoy en día no logra una presencia notoria, de esta manera miles de inmigrantes y la población en general buscan curarse con las curaciones y hierbas medicinales que nos ofrece nuestra rica biodiversidad.

Uno de estos maestros de la medicina tradicional andina, es Roberto Teves, además de ser un eximio charanguista, notable periodista de la vieja escuela y el pionero de la digitopuntura en el Perú, técnica patentada por el mismo, es una leyenda de la medicina tradicional en el Perú, renombrado especialista en curar las desviaciones de la columna, sanador de diversas lesiones, devolviendo la calidad de vida a sus pacientes que clínicas y hospitales ya habían dado por perdidas, es así como ya ha logrado salvar varias vidas.

Uno de los últimos milagros llevados a cabo por el maestro Teves, es el caso de el Comandante de la PNP Santiago Alcalde Gastelumendi, quien luego de haber sufrido un fuerte caída mientras estaba de servicio en la zona del VRAE, cuando realizaba labores de inspectoría en la Región San Martín, esto le originó un fuerte malestar, luego de varias gestiones, logró ser trasladado a Lima para su revisión en el Hospital Nacional PNP Luis N. Saenz, después de pasar los exámenes respectivos se realizó una operación quirúrgica compleja, debido a negligencias médicas comprobadas posteriormente, la cura resultó peor que la enfermedad, la operación no tuvo resultados favorables e incluso empeoró al originarse una infección en un área de tan sensible.

El caso desembocó en una segunda operación de la que el paciente no se recuperó de manera normal, teniendo que lidiar con fuertes dolores, habiendo pasados unos años este dolor nuevamente regreso ahora en la parte de las extremidades inferiores, a lo que se le recomendó una nueva operación, es aquí donde el comandante Alcalde dijo suficiente, cansado de operaciones quirúrgicas infructuosas y de padecimientos innecesarios.

La columna vertebral es una estructura compleja que no debería someterse a cirugía de manera arbitraria hasta haberse agotado todas las demás opciones, y mucho menos exponerla a una mala praxis médica, ya que el resultado sería mucho peor que nunca haber hecho nada.

Es en este momento luego de haber consultado a diversos especialistas que el comandante Santiago Alcalde conoce al maestro Roberto Teves Jiménez, fue sólo después de comenzar una terapia basada en digitopuntura que el comandante Alcalde comenzó a sentir una real mejora, esto literalmente le ha cambiado la vida, ya que el daño que habían causado las ineficaces operaciones realizadas en el Hospital de La Policía, habían repercutido en la vida normal del comandante Alcalde, pues lejos de ofrecerle una solución a un accidente ocurrido dentro del servicio, fue dado de baja frustrando su carrera en las fuerzas policiales, afectando su economía, sus metas y su vida en general.

Los especialistas en esta técnica tradicional son llamados antiguamente maestros hueseros, y sus curas no son fruto de milagros ni nada sobrenatural, ellos logran curar enfermedades del sistema óseo y del sistema nervioso, daños que sufre un gran porcentaje de la población debido a diversas causas, sea dormir en una mala posición, caídas, pasar demasiadas horas frente a un escritorio, entre otros, básicamente la técnica consiste en aplicar hierbas medicinales y grasas animales en cataplasmas sobre las vértebras dañadas y realizando terapias de masaje con las yemas de los dedos en las partes afectadas.

Cabe señalar que no cualquier huesero puede llamarse maestro, para llevar a cabo esta ancestral técnica también se necesita investigación y conocimiento profundo de la anatomía humana, además de complementar con la práctica en luxaciones, desgarramiento de músculos, tendones o nervios, todo esto es necesario para lograr ser un maestro huesero, habilidad que no cualquier quiropractico, masajista o curandero tiene, el maestro Teves cuenta con basta  experiencia a lo largo de su vida practicando esta técnica, ya que en los años 40 o 50 no había institutos donde aprender, ni existían enfermeras, ni postas médicas para curar a la gente, de este manera ayudó y sigue ayudando a innumerables personas a solucionar sus malestares físicos.

El maestro Teves además, consta de una sensibilidad humana que las instituciones médicas difícilmente podrían igualar, ya que como él mismo dice no se puede lucrar con la salud de la gente “Algunas personas tienen para pagar, y otras no, no se puede lucrar. He tenido muchos pacientes que he ayudado, en todos mis años de practicar la medicina tradicional, ninguno de mis pacientes salió mal, a todos los curé” el sigue atendiendo en el Jirón Miguel Aljovín 320, oficina 21, en el Cercado de Lima, detrás del Palacio de Justicia, donde sigue estudiando y practicando este arte folclórico que data de miles de años atrás.

Fernando Zapata